Todo sobre el campo de voleibol

Última actualización: 05.12.22

 

Para jugar un partido de voleibol vas a necesitar un balón, una red y un campo de voleibol reglamentario. Este último elemento es fácil de pintar, siempre que conozcas las diferentes zonas del mismo, que marcan tanto el juego como las posiciones de voleibol que se usan actualmente. 

 

Dentro de los diferentes deportes de equipo que tenemos a nuestro alcance, el voleibol es uno de los más interesantes. Desde que se realiza el saque de voleibol hasta que se adjudican los puntos, y con ellos los diferentes juegos de voleibol que eligen al ganador, el devenir de este deporte se desarrolla a toda velocidad. Algo que tiene que ver, en parte, con las reglas del voleibol, que favorecen esta gran velocidad. En este ritmo frenético también tienen mucho que ver las medidas del campo de voley, que animan aún más el juego en todas sus fases.

Lo mejor de todo es que este deporte no requiere de grandes espacios, dado que una pista de voleibol reglamentaria tiene unos 160 metros cuadrados de superficie. Bastante menos espacio del que requiere un campo de fútbol, por poner un ejemplo. Para que conozcas más el entorno en el que se mueven los jugadores de voleibol, analizamos al detalle cada una de las medidas de este terreno.

 

Medidas principales

Un campo de voleibol tiene unas medidas principales de 9 metros de ancho por 18 de largo. Este largo se divide por la mitad, mediante una línea que establece los dos campos correspondientes. Ambos tienen un diseño cuadrado, por separado, con unas medidas de 9 metros de lado. Como ya puedes imaginarte, si sabes qué es el voleibol, ambos campos están separados por una red, cuyas medidas analizaremos más adelante.

Dejando de lado estas líneas principales, hay otras dos líneas importantes. Estas son las que separan la zona de ataque de la zona de defensa, en cada uno de los campos de juego. Estas se sitúan a tres metros de la red, por lo que la zona de ataque tendría un diseño rectangular, de 3 metros de largo y 9 de ancho. En consecuencia, la zona de defensa cuenta con unas dimensiones de 6 metros de largo y 9 de ancho, completando así cada una de las mitades del campo. Por cierto, todas las líneas pertenecen a la zona que delimitan, por lo que si un balón toca la línea de fondo tras un saque, el mismo estaría dentro del campo y supondría un punto para el equipo que sirve.

Distancia de seguridad

Además de las medidas básicas que hemos comentado para la pista, existen una serie de zonas de seguridad que debemos considerar a la hora de trazar la misma. Pensemos que en el desarrollo de un partido de voleibol lo más normal es que los jugadores se muevan por todo el terreno e incluso que vayan saliendo de la zona de juego que hemos comentado. Por eso, los reglamentos establecen estas zonas libres, para impedir que los jugadores acaben una jugada estampados contra una pared.

Las dimensiones concretas de esta zona son de 3 metros a cada uno de los lados del campo de juego. Por lo tanto, la zona en la que se ubica el campo de voleibol debe tener un ancho de 15 metros (los 9 de la pista más 3 metros por cada lado), mientras que el largo total debe ser de 24 metros (18 de la pista más 3 por cada lado). Esta zona debe estar libre de todo tipo de obstáculos, salvo la estructura en la que se ubica el juez de silla y los postes de la red, como es lógico. Igualmente, si el espacio libre alrededor de la pista es mayor, mucho mejor en términos de seguridad.

Por cierto, ya que estamos hablando de medidas y demás, hay un detalle que no mucha gente conoce. Hablamos de la altura que debe haber sobre la pista de voleibol. Este detalle no es importante cuando los partidos se disputan al aire libre, a menos que haya árboles por la zona, pero si cuando los partidos se disputan en pabellones cerrados. En este caso, la altura recomendada por la reglamentación del CSD establece una altura mínima del techo de 7 metros respecto del suelo del pabellón. Esta altura se incrementa a los 12 metros en caso de que se trate de partidos de competiciones internacionales. Algo fundamental para garantizar un juego fluido en altura, sin que el balón pueda chocar contra la estructura de la instalación. 

Medidas del balón

Como es lógico, para jugar a este deporte necesitamos un balón de voleibol. Usar un balón de fútbol o de baloncesto es una mala idea. Este balón también tiene unas características concretas, teniendo un diámetro de 21 centímetros, una circunferencia de 65 a 67 centímetros y un peso de 260 a 280 gramos, aproximadamente. También debe tener un exterior colorido, que facilita verlo claro durante el juego.

 

La red de voleibol

Para completar nuestro análisis, es momento de hablar de la red de voleibol, imprescindible para que el juego tenga sentido. Esta red tiene unas medidas de un 1 metro de ancho, de 9,5 a 10 metros de largo y unos cuadros de 10 x 10 centímetros en su superficie. La misma se coloca a una altura de 2,44 metros para los partidos masculinos y de 2,24 metros para los femeninos. 

Como extra, en el interior de la red se sitúan dos varillas de 1,8 metros, que sobresalen unos 80 centímetros por encima de la red. Estos elementos son los que marcan el llamado fuera de varillas, sirviendo como referencia aérea de las medidas del campo.

 

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