Medidas de la cancha del futsal

Última actualización: 16.09.21

 

El futsal es una disciplina deportiva muy extendida actualmente en todo el mundo. Sin embargo, muchos tenemos dudas sobre cuánto mide un campo de fútbol sala, cuáles son las reglas y si se puede jugar con un balón de fútbol tradicional. 

 

Jugar fútbol sala es una de las actividades preferidas de muchas personas, sobre todo en pequeños torneos comunitarios. De hecho, en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona existen espacios públicos y privados que han sido habilitados específicamente para practicar el deporte. No obstante, cuando jugamos de manera aficionada, solemos dejarnos llevar por la pasión y pocas veces damos importancia a las características de la cancha, entre otras cuestiones que pueden hacer que nuestro equipo gane o pierda, por lo que es bueno conocer toda la información sobre el fútbol sala.

 

¿Fútbol de salón y fútbol sala son lo mismo?

Aunque se usan como sinónimos, es bueno mencionar algunas diferencias para entender por qué las medidas de un campo de fútbol de salón pueden ser ligeramente diferentes de acuerdo a la institución encargada de crear las reglas del juego, lo que puede afectar incluso las posiciones del fútbol sala.

Existen dos entes que funcionan en paralelo. En primer lugar, está la Asociación Mundial de Futsal (AMF), que regula todo lo relacionado con el fútbol de salón. Por otro lado, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) se encarga del fútbol sala. Podemos decir que fundamentalmente se trata del mismo deporte, sin embargo, existen ciertas diferencias en la normativa de cada institución.

El campo de futsal según la AMF y la FIFA

Si tomamos en cuenta el reglamento de la AMF, la cancha de futsal debe medir como mínimo 28 x 18 m y un máximo de 40 x 20 m. Sin embargo, en los campeonatos internacionales el mínimo cambia a 36 x 18 m. En este caso, para los partidos oficiales se exige una superficie completamente rectangular y homogénea hecha de asfalto, cemento o madera, a diferencia del fútbol tradicional que se juega en césped. Además, es bueno mencionar que la AMF permite las canchas al aire libre, mientras que las techadas deben tener una altura mínima de 5 m.

Por su parte, las reglas del fútbol sala de la FIFA son muy claras al afirmar que el campo debe medir un mínimo de 25 x 16 m en encuentros locales y 38 x 20 m en partidos internacionales. En cuanto al máximo, debe ser de 42 x 25 m en todos los casos. En este sentido, la superficie es siempre lisa y puede ser de caucho, madera o parquet.

Sin embargo, podemos decir que las instituciones coinciden en muchos aspectos. Por ejemplo, si te preguntas cuánto dura un partido de fútbol sala, debes saber que es el mismo período de tiempo que el fútbol de salón, es decir, 40 minutos divididos en dos tiempos de 20 minutos. En cuanto al balón de fútbol sala, es igual al del futsal, por lo que está preparado para uso en interiores y rebota menos que una pelota para fútbol tradicional.

 

Especificaciones de la cancha de fútbol sala

Si tomamos como referencia las normas del fútbol sala de la FIFA, la cancha tiene dos porterías o metas como en el fútbol convencional, que están posicionadas justo en el centro de cada línea para el saque de banda del fútbol sala. En este sentido, la superficie incorpora dos líneas de meta y dos de banda, para formar un rectángulo. En cuanto al medio campo de fútbol sala, incorpora una circunferencia de 3 m de diámetro.

Las dimensiones del campo de fútbol sala incluyen una zona de penalti de 6 m contados a partir de la línea de meta. Se trata de un área bien delimitada donde el portero puede utilizar sus manos para detener el balón. Además, hay un doble penalti que está marcado a 10 metros desde la línea de meta y es una de las principales partes de un campo de fútbol sala. Es bueno mencionar que en esta disciplina el penal principal se utiliza en las faltas que ocurren dentro del área, mientras que el doble penal corresponde a las faltas hechas después de la quinta falta acumulada, por lo que son lanzamientos sin barrera.

En lo referente a la portería, si revisamos un dibujo del campo de fútbol sala podemos observar que se encuentra encima de la línea de meta. En este caso, el larguero y los postes pueden ser de metal o madera y tienen forma redonda, cuadrada o rectangular. Sin embargo, es importante que la portería esté bien anclada al suelo del campo, ya que en caso de choque podría ocasionar un volcamiento. También, se incluyen mallas detrás de las líneas de meta para atrapar los balones, estas redes no deben estar tensadas para evitar los rebotes y tienen que llegar hasta el suelo para mayor efectividad.

También, en las canchas de recintos cerrados, es necesario prestar atención a la iluminación, que debe ser como mínimo de 1200 lux, lo que garantiza una visión clara a los jugadores de fútbol sala. No obstante, si se trata de un partido televisado debe tener al menos 1700 lux, ya que las cámaras requieren un poco más de luz.

Breve historia del fútbol de sala

El fútbol de salón o de sala surgió en Uruguay en la década de 1930, cuando el profesor Juan Carlos Ceriani, que era miembro de la Asociación Cristiana de Jóvenes, decidió crear una versión del fútbol que se pudiera jugar en espacios reducidos, debido a que habían muchas personas interesadas en practicar el deporte, pero no existían canchas suficientes para albergar a todas. Así, creó un primer reglamento de fútbol sala, donde combinó algunas normas del baloncesto con las del waterpolo y el balonmano.

La historia del fútbol sala es también la de una eterna rivalidad institucional entre la AMF y la FIFA en su afán de tener el control total sobre el deporte. El primer ente oficial se creó en 1965 bajo el nombre de Confederación Sudamericana de Fútbol de Salón (CSFS), una institución que agrupaba a los equipos de los países sudamericanos. De este modo, en 1971 la propia CSFS fundó la Federación Internacional de Futsal (FIFUSA), que tenía el objetivo de regir los destinos del fútbol de salón en todo el mundo, siendo el patrocinador del primer mundial de este deporte en 1982. 

Pero la FIFA quería tener todo el poder sobre el fútbol de salón, por lo que intentó absorber a la FIFUSA. Por su parte, este último ente no estuvo de acuerdo con ceder sus derechos, de manera que la FIFA presionó de diferentes formas para evitar que la FIFUSA utilizara la palabra fútbol en su deporte. En este sentido, decidieron llamarlo futsal, para así evitar las constantes demandas de la FIFA. Este conflicto duró mucho tiempo, hasta que en 2002 se creó la Asociación Mundial de Futsal, que funciona de forma paralela a la FIFA. Así, cada ente organiza sus propios torneos internacionales. De hecho, en muchos países hay presencia de los dos tipos: futsal y fútbol sala. No obstante, la FIFA ha insistido en su rivalidad, utilizando también la palabra futsal para sus eventos deportivos.

 

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