La importancia del descanso para el deportista

Última actualización: 05.07.22

 

Dormir bien es imprescindible para el ser humano. En esta fase, se regenera el organismo, se realizan diversas labores de mantenimiento del cuerpo y se recuperan las fuerzas perdidas. Una cuestión importante para todos, pero aún más para los deportistas, en los que un buen descanso es clave para mejorar su rendimiento.

 

Un buen descanso es básico para disfrutar de una buena salud. Durante este periodo, nuestro cuerpo entra en una especie de modo de mantenimiento, en el que se llevan a cabo una serie de procesos clave para nuestro bienestar. Estos requieren de un tiempo y unas circunstancias de sueño adecuadas para completarse de manera adecuada. Por eso, la calidad de nuestro tiempo de descanso es vital para nuestro día a día.

Esta cuestión es aún más relevante para los deportistas, especialmente a medida que el nivel es aún más exigente. Debido a los esfuerzos físicos y mentales a los que los entrenamientos someten al cuerpo, las labores de mantenimiento y recuperación del organismo relacionadas con dicha actividad son aún más importantes. Por eso, es básico conocer los beneficios específicos de una buena recuperación y la forma con la que incrementar la cantidad y calidad de ese descanso.

 

Qué ocurre durante el descanso

Cuando entrenamos, estamos sometiendo nuestro cuerpo a todo tipo de esfuerzos. Cada golpeo, repetición o metro de carrera se traduce en una carga para nuestra musculatura, los huesos, los órganos encargados de mantener la temperatura corporal o los que envían la energía a lo largo del cuerpo. En resumen, cada segundo de entrenamiento supone una carga de trabajo integral para nuestro organismo, que además se va acumulando en nuestro cuerpo con el tiempo.

En el momento en que empezamos a descansar, se inicia un proceso de restauración de todos los daños generados durante el día. Aunque el sueño tiene diferentes fases, la más destacada de ellas es la REM. Esta se reconoce por una alta actividad cerebral y un bloqueo del movimiento. Durante esta fase se realiza la regeneración del sistema nervioso, los tejidos y las fibras musculares dañadas a lo largo del día. También es la fase clave en la que se aumenta la síntesis de proteína, fundamental para estos procesos biológicos. Durante ella se consolida la ganancia de músculo, creada originalmente por el ejercicio físico.

Tampoco podemos olvidar la elevada generación hormonal que se produce durante la noche, con especial protagonismo para la serotonina y la hormona del crecimiento. La primera es clave en el proceso de regeneración mental y ayuda a despertar más descansado, mientras que la segunda se encarga de mantener el buen estado de órganos y tejidos. Todos estos procesos son imprescindibles para el ser humano y también para los deportistas de cualquier nivel, en los que un buen estado físico y mental es crucial para mejorar el rendimiento. De aquí la importancia de disfrutar de un descanso adecuado en cantidad y en calidad.

 

Cómo mejorar el descanso

Para mejorar el descanso del deportista, es necesario tener en cuenta ciertos detalles, que ayudan a que este tenga la calidad necesaria para incrementar el rendimiento. Empezando por el tiempo, aunque no existe un consenso concreto, las recomendaciones de los expertos apuntan a que ese descanso debería durar de 9 a 10 horas para los deportistas de alto nivel. Este tiempo es el necesario para completar todos los procesos metabólicos que restauran el cuerpo.

También es esencial que ese sueño se realice en una superficie adecuada. No importa que duermas sobre camas, sofás cama o cualquier otro soporte, siempre que este tenga la calidad y la capacidad de sujeción necesaria para que ese sueño sea adecuado. No te olvides de evaluar las dimensiones de la zona de descanso, que deben ser suficientes para alojar al cuerpo con comodidad y dejar que el mismo se asiente, sin estrechuras. Por cierto, si quieres renovar tu equipo de descanso, nada mejor que echarle un vistazo a la oferta de VidaXL y su descuento disponible actualmente.

Por otra parte, igual que tenemos una disciplina de entrenamiento concreta en cuanto a repeticiones, horas de entreno y demás, también debemos hacer lo mismo con el sueño. Es clave reservar en tu agenda el tiempo suficiente para dormir, hacerlo siempre a las mismas horas y seguir unas rutinas que nos ayuden a inducir ese sueño. Entre ellas, tenemos el no usar el móvil antes de dormir, descansar en una estancia a una temperatura y con unas condiciones de luz, silencio y humedad adecuadas.

Consecuencias de un mal descanso

En general, un mal descanso tiene consecuencias a corto plazo sobre nuestra salud física y mental. A nivel físico, el cansancio va a provocar que nuestro rendimiento deportivo se reduzca y que nos cueste más trabajo cumplir con nuestras rutinas diarias. Algo que tiene una clara influencia a nivel psicológico. 

Esta falta de capacidad para responder como se debe causa frustración y una sensación de que no estamos trabajando bien. A estas circunstancias derivadas de un entrenamiento incompleto se suma el desgaste mental que sufrimos cuando dormimos mal. Una mala noche se traduce en una mañana en la que estaremos irritables, despistados y faltos de concentración. Unas circunstancias que no son las más recomendables para lograr un buen rendimiento.

El problema es que, si este mal descanso se perpetúa con el paso del tiempo, las consecuencias a medio y largo plazo se agravan. Si el cuerpo no se regenera adecuadamente a través del descanso, es posible que se reduzca el rendimiento en nuestra actividad deportiva. Por otra parte, al igual que ocurre con el sobreentrenamiento, si el cuerpo no tiene el descanso necesario se dispara el riesgo de sufrir una lesión tanto por el propio desgaste del organismo como por la menor concentración en la actividad que causa esa falta de sueño.

 

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